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Los desafíos de la educación medioambiental

Mario Delannays
Secretario Regional Ministerial de Medio Ambiente
Región del Biobío

Tal como lo ha planteado en innumerables ocasiones el intendente del Biobío, Jorge Ulloa, la región es tan variada que es una zona multirol. Esto, en pocas palabras, quiere decir que podemos encontrar todo tipo de iniciativas privadas o públicas, ya sea en ámbitos industriales, turísticos, académicos, entre otros.

Teniendo presente lo anterior, se hace fundamental que en nuestra zona trabajemos fuertemente en la educación ambiental, que nos permita tener claridad sobre los proyectos y actividades que se realizan, y tener una visión clara sobre lo que es beneficioso para nuestro medio ambiente.

“Pero el papel o el discurso aguanta todo”. Para evitar la frase anterior, tenemos que hacer esfuerzos, y demostrar con hechos concretos que el fortalecimiento de la educación ambiental es lo que queremos lograr.

Así es como el año 2018 incrementamos significativamente el número de escuelas sustentables certificadas en las tres categorías (básico, medio y excelencia) alcanzando 203, llegando a superar a la Región Metropolitana, y duplicando o triplicando –según sea el caso- a otras regiones del país. En esta oportunidad, podemos sentirnos orgullosos, y decir que somos por lejos, la región con mayor número de escuelas certificadas ambientalmente.

Ahora bien ¿qué significa que una escuela esté certificada? Simple: que cada colegio incorporó, desarrolló y evaluó en su malla curricular, o en actividades extraprogramáticas, el concepto de medio ambiente. ¡Es todo un éxito!

Junto con lo anterior, también estamos trabajando fuertemente en lo que respecta a los Fondos de Protección Ambiental (FPA).

El FPA, es el primer fondo concursable de carácter nacional con que cuenta el Estado de Chile para apoyar iniciativas ambientales presentadas por la ciudadanía. Habitualmente, las juntas de vecinos, clubes deportivos, centros de padres, agrupaciones culturales y ambientales, comunidades y asociaciones indígenas, son parte de los grupos humanos que postulan a estos recursos.

¿Qué nos permite esto? Que la gente pueda aprender sobre cuidados y protección al medio ambiente desde una perspectiva práctica. El FPA se convierte en un aliado para hacer realidad las iniciativas ciudadanas, para hacer de nuestro país un lugar más amigable con el medio ambiente.

En definitiva, lo que estamos haciendo desde la seremi del Medio Ambiente no tendría mayor sentido si nuestro eje principal fuese otro. La educación medioambiental es y seguirá siendo el pilar básico y estructurante, porque es a través de esta manera con la cual podremos tener una región con los cuidados, la conservación, educación y conocimiento que requiere.

El Presidente Sebastián Piñera y la ministra Carolina Schmidt nos han pedido que hagamos difusión de estas iniciativas con el único fin de conservar, proteger, cuidar nuestro entorno, y la educación sobre el medio ambiente es clave en el éxito de dicha misión.

Tenemos un gran desafío por delante, que es transformar a las nuevas generaciones en actores de cambio, y no solo de conciencia, sino que también de hábitos. Demos el primer paso para definir qué es lo que hace cada una de las personas, por sobre lo más simple, que es apuntar con el dedo por lo que el resto ha dejado de hacer por el medio ambiente.

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