en

La experiencia holandesa de la sustentabilidad

Amante de las bicicletas y promovedor constante de su uso en nuestro país, primero por la salud de las personas, pero también para minimizar nuestra huella de carbono y descongestionar las ciudades, Harman Idema lleva un año y medio en Chile, como representante del Reino de Los Países Bajos. Aunque también ha desarrollado su carrera diplomática en Colombia, Guatemala y África, esta es la primera vez que representa a su nación como embajador.


Harman Idema está constantemente participando en las distintas instancias, públicas, privadas y de la academia chilena, para promover el uso de energías renovables, de la electromovilidad en el transporte público y privado, así como también las acciones que debemos concretar urgente como sociedad global para enfrentar el cambio climático y sus efectos.

¿Cuál es su mirada de lo que está sucediendo con el cambio climático?

Soy una persona normalmente muy optimista, veo el vaso medo lleno, pero con la situación actual del cambio climático, creo que hay mucha urgencia, por lo tanto mi optimismo ha ido bajando, porque todavía no veo suficiente premura, de hecho con la situación y posición de los Estados Unidos, hoy no tenemos un liderazgo mundial en este tema, cuestión que es un problema muy serio.

Además creo que para lograr buenos resultados hay que trabajar en conjunto, hacer acuerdos y buscar soluciones entre los diferentes países, cuestión que es muy difícil. El problema es que no nos queda mucho tiempo. Por lo tanto, es una de las pocas veces en mi vida que no estoy tan optimista.

En enero 2020 Chile será la sede del COP 25, encuentro mundial que es muy importante para adoptar los grandes acuerdos para enfrentar el cambio climático. Este tipo de eventos son muy importantes para avanzar conjuntamente y poder concretar más acciones de las que estamos realizando hoy. Holanda y varios otros países han logrado avanzar en el tema, pero esto debe ser global.

¿Qué acuerdos se tomaron en los Países Bajos en cambio climático?

Hace ya un par de meses hemos logrado promulgar una ley de cambio climático, legislación que es fruto de la cooperación de siete partidos políticos importantes de Holanda, por lo tanto el respaldo es muy robusto.

La ley estipula que en 2050 debe haber un 95% menos de emisiones de CO2 y en 2030 debe ser un 49% más baja, iniciativa en la que estamos trabajando fuertemente en su implementación. Estamos muy contentos que este acuerdo nacional se haya logrado.

¿Cuáles son las principales características y trabajo que están realizando para su implementación?

Para la implementación de esta ley, se definieron varias mesas temáticas de trabajo, donde hay representantes del sector privado, público, sociedad civil e institutos académicos, que en conjunto han definido propuestas, objetivos y las áreas donde se pueden alcanzar buenos resultados, en los cinco meses de trabajo proyectados.

Una cosa es la ley y otra la implementación, ese es el gran desafío, ya que se ha generado una gran discusión, por ejemplo, para determinar quién tiene que pagar. ¿Vamos a poner más atención en parte de la industria o en los consumidores? Porque si vamos a hacer un cambio estructural, todos tenemos que cambiar nuestro comportamiento, situación que genera mucho debate aún. Lo positivo es que hay propuestas, así como también existe una agencia que está calculando el costo y el impacto en el medio ambiente como resultado de nuestras ambiciones.

¿Quién toma la decisión final?

Luego que se recogen todas las propuestas y estudios, es el Gobierno el que decide cuál se implementará. Hay algo importante que precisar, en Europa habrá elecciones prontamente, por lo que se generarán nuevas discusiones y propuestas por parte de los partidos políticos. En eso estamos actualmente.

¿Se ha discutido la posibilidad de que el costo de los cambios en Holanda sea compartido, entre consumidores y empresas?
A modo de ejemplo, algunos indican que el sector aeronáutico aún no está incluido fuertemente en las propuestas, pese a que todos sabemos que los aviones generan muchas emisiones de CO2. Si vemos todo el sistema de contenedores que en barcos viajan por todo el mundo, también es un elemento importante de considerar. Lo mismo pasa con la industria de los cruceros, que son verdaderas ciudades de vacaciones, también generan mucho C02 y no están incluidos todavía.
Por otro lado, si miramos a las personas, cada individuo por supuesto que quisiera tener un automóvil para transportarse, lo mismo sucede en Chile, que está creciendo y todas las familias quieren un auto. Pero en el caso de Holanda, cada vez será más caro tener un carro, ya que existen muchas otras opciones de movilidad que van en sintonía con nuestras políticas públicas.

Camino

¿Cuál es la mirada de Holanda sobre la electromovilidad y cuál es el camino que han recorrido?

En Holanda estamos avanzando ahora en tener más autos eléctricos, de hecho en Chile la primera compra de un automóvil diplomático híbrido fue el nuestro, cuestión que nos tiene muy contentos. Por ejemplo en Noruega, en 2025 ya no se podrán vender más autos que utilicen bencina o diésel, mientras que en Holanda será a partir de 2030.
Con respecto al uso de la bicicleta, siempre estamos empujando esta forma de movilidad, dado que en Ámsterdam había muchos autos, existía un alto índice de accidentabilidad y las políticas públicas de tránsito no eran buenas.
Entonces, a partir de la década de los 70 ha ido aumentando progresivamente el uso de bicicletas, después de protestas masivas de la población, dado que había accidentes en las calles cuyas víctimas eran jóvenes.

Hoy es una política pública más amplia, ya que incluye la salud de las personas, disminuye las emisiones de CO2, es amigable con el medio ambiente, baja la congestión vehicular y en general mejora la calidad de vida de los ciudadanos, de hecho las vías son cada vez más angostas, para dejar paso a los ciclistas. Hoy en Holanda existen carreteras que son para bicicletas, donde efectivamente un auto puede circular pero como visitante, es un tránsito puntual.

¿Qué experiencia y aprendizaje puede adquirir Chile con el camino ya recorrido por Holanda en materias de movilidad?

Lo primero que debemos decir es que este proceso toma tiempo, ya que no sólo basta con tener una ley, ya que son varias aristas las que involucra un cambio de conducta tan profundo. Es un tema de educación y cultura, pero también es un tema de infraestructura, todo pensado en el largo plazo.

Con el caso de Chile, creemos que algunos de estos temas se han abordado, pero otros también muy importantes, no. Entonces hoy no veo una línea clara, una mirada de futuro, que plantee qué tipo de ciudad quiere ser Santiago, por ejemplo. Con esta base, se pueden adoptar las medidas especificas en temas de movilidad. Visualizo que se han dado pequeños pasos hacia adelante, pero con poca visión del futuro.

Aprendizaje

¿Y con respecto al transporte motorizado, qué podemos aprender de Holanda?

Creemos que es una combinación de factores, en lo personal me gusta que hayan muchas más líneas de metro, es más caro, pero si preguntas a las personas, y si el trayecto no es tan largo, prefieren sin duda la combinación bicicleta metro sobre los viajes de bus o micro. Creo que ese es el futuro.

¿Cuáles son las claves que posicionaron a Holanda en la vanguardia mundial en materias de energías renovables?

Para darles un ejemplo muy innovador, desde Rotterdam, hay tubos con emisiones de CO2 que van directo a los invernaderos que hay cerca de La Haya, que lo necesitan para hacer crecer sus cultivos, ya que es transformado en oxígeno. Al mismo tiempo, Holanda es uno de los países pioneros en uso de energías renovables. Asimismo, poseemos una robusta política de economía que proyecta que en 2050 debemos ser un país 100% circular. Esto significa que toda la energía debe provenir de fuentes renovables, de hecho ya estamos trabajando en electromovilidad, biomasa, energía eólica, geotérmica e hídrica.

¿Existe resistencia aún en Holanda con las energías renovables o la economía circular o ya es un acuerdo rotundo?

Como en todos los países, siempre hay personas que no les importa nada el medio ambiente, existen todavía. Pero para lograr esta ley de cambio climático, utilizamos un modelo que permitió tener una mirada de trabajo conjunto para avanzar en temas de interés común dentro de la sociedad, cuyo fin último es tener buenas políticas públicas. Mucho diálogo y divulgación de las iniciativas para en conjunto consensuar las acciones que se emprenderán.
Con esta lógica de economía circular que estamos implementando en Holanda, ya existen empresas que por un lado quieren ganar dinero, pero por otro, también están interesados en el medio ambiente, por lo tanto las nuevas generaciones están trabajando mucho en este modelo.

¿Cuál es la política de manejo de residuos de Holanda?

Cuando hablamos de economía circular estamos abordando dos grandes temas. El primero es usar menos cosas, reducir el uso. Y si lo usas, esto debe ser sustentable, por lo tanto los insumos son menos, así como lo que sobra, por lo tanto efectivamente hay menos residuos.
En nuestro país ya está internalizado y funciona el reciclaje, las personas separan el plástico, lo orgánico, el papel, el vidrio. Ya más de la mitad de toda la basura es reciclada y un 90% del vidrio es riciclado. Asimismo, los conteiners están soterrados, por lo tanto su transporte y disposición final es mucho más eficiente y amigable con el medio ambiente.

Con respecto a las industrias, por ejemplo DSM o Procter & Gamble, que usan mucha agua, reutilizan el recurso para riego agrícola. Entonces en las distintas mesas de trabajo, se van constantemente tomando acuerdos que van en la línea de la sustentabilidad.

Además, la sostenibilidad ya es parte del modelo de negocio holandés, por lo tanto el medio ambiente es una prioridad. Asimismo, cuando hay un proyecto que queremos desarrollar, siempre se hace en conjunto, entre la empresa, el Gobierno y la academia, que sin duda es una de las claves para avanzar más rápido. Veo que en Chile a veces aún hay desconfianza o por lo menos falta de cooperación entre la academia, la investigación y las empresas, ese es un trabajo pendiente.

¿Cuáles son las áreas en las que actualmente Chile y Holanda están trabajando en conjunto?

Estamos trabajando muy fuerte en el tema del agua, por ejemplo. En Coquimbo estamos desarrollando un proyecto piloto de gestión integral de agua, en un sector donde hay escasez del recurso y donde el objetivo es que tanto empresas mineras, agricultores y consumidores puedan darle un uso más eficiente al agua, sumado a innovación y tecnología que estamos implementando. También tenemos mucha sintonía comercial con la agricultura y logística portuaria, ya que tenemos el puerto más grande de Europa y que será el primer puerto sustentable del mundo.

Además de usar permanentemente la bicicleta, Idema corre medias maratones, actividad que según confidenció, debe retomar. Estudió relaciones internacionales y se ha especializado también en políticas públicas y cooperación internacional. “De lo que he podido recorrer de Chile, los destinos que más me han gustado son Frutillar y Buchupureo, aunque una casa con vista al mar en el litoral chileno es una maravilla”.

Comentarios

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Loading…

0

Comments

0 comments

Fondo de Acceso a la Energía benefició a cinco comunas del Biobío

Energías Renovables No Convencionales (ERNC) Estrategia limpia para enfrentar el cambio climático